Las zonas de bus turístico de Barcelona, ubicadas cerca de puntos emblemáticos como la Sagrada Familia, Montjuïc y el Teatre Nacional de Catalunya, funcionan como áreas reservadas para autocares turísticos gestionadas por Barcelona de Serveis Municipals (B:SM). Hasta ahora, el servicio de reservas existente ofrecía digitalización, pero dificultaba un control eficiente de la ocupación y del uso del espacio público por falta de automatización. Así pues, con el objetivo de mejorar la fluidez del tráfico, optimizar el espacio público y aumentar los ingresos derivados de esta actividad turística, B:SM y el Ayuntamiento de Barcelona impulsan un proyecto para automatizar las zonas de bus turístico.
El objetivo del proyecto es automatizar tres elementos clave en la gestión de estas zonas: el control de la ocupación (cuántos autobuses están estacionados y detección de vehículos no autorizados), la identificación de la ocupación (qué autobuses concretos están aparcados) y el conteo de personas (determinar cuántas personas utilizan los servicios de las zonas bus).
Se diseña la instalación de un total de 29 cámaras panorámicas para el conteo de personas y 35 Unidades de Lectura de Matrículas (ULM). Se implementa tecnología de análisis de vídeo integrada en el Sistema Gestor de Vídeo que dispone B:SM. También se definen los requisitos técnicos de los equipos necesarios y su ubicación.
Para controlar la ocupación e identificar los autobuses estacionados, se propone la implantación de 35 Unidades de Lectura de Matrículas (ULM), tanto en los accesos como en las salidas de las zonas Bus. Mediante el cálculo del tiempo entre la lectura de entrada y la de salida, las ULM establecen el número de autobuses estacionados y los identifican.
Para el conteo de personas, se diseña la instalación de un total de 29 cámaras panorámicas y se emplea inteligencia artificial (IA) especializada, que se activará una vez que se confirme que un autobús está estacionado mediante las ULM. Se definen los píxeles por metro que deben tener las imágenes para que la IA pueda realizar el recuento con el menor margen de error posible.
En definitiva, gracias al desarrollo de estos proyectos se asegura un conteo preciso y en tiempo real, se optimiza la fluidez del tráfico y se mejora la gestión del espacio público, reforzando tanto la recaudación como la sostenibilidad del servicio.