En 2019, Barcelona de Serveis Municipals (B:SM) adjudica al despacho de arquitectura Feu i Godoy Arquitectes la redacción de un nuevo Plan Director para las infraestructuras y servicios del Park Güell. Este Plan establece las pautas generales y las propuestas de intervención orientadas a mejorar las infraestructuras del parque, con el objetivo de preservar sus valores patrimoniales, optimizar su eficiencia y facilitar su gestión futura.
El proyecto representa una apuesta estratégica por la sostenibilidad, la conservación y la modernización de un espacio emblemático de la ciudad. Con ello, se refuerza el posicionamiento del Park Güell como referente internacional en gestión patrimonial e innovación técnica.
La primera fase consiste en la elaboración del Plan Director que guiará todas las actuaciones futuras relacionadas con infraestructuras y servicios. El documento se fundamenta en una metodología de diagnóstico integral que combina: levantamientos in situ, investigación histórica del emplazamiento y sus instalaciones, formulación de hipótesis basadas en investigaciones previas sobre cómo deberían ser las infraestructuras según los planteamientos originales de Eusebi Güell y Antoni Gaudí, cruce de datos observacionales e históricos con las hipótesis formuladas, y la propuesta final de actuaciones.
Para su elaboración, se estudia la génesis del Park Güell, a partir del encargo que Eusebi Güell realizó a Antoni Gaudí en 1899, con la voluntad de transformar una finca de topografía irregular en una «ciudad jardín» destinada a la alta burguesía barcelonesa. Se pone de relieve que Gaudí diseñó viaductos, escaleras y pórticos respetando la morfología del terreno natural. El proyecto, concebido inicialmente como una urbanización privada, se reconvirtió en parque público tras su fracaso comercial en 1914, convirtiéndose con el tiempo en una referencia patrimonial.
Asimismo, el Plan Director analiza también la evolución del abastecimiento de agua en Barcelona —desde las acequias medievales y las minas de Collserola hasta las grandes conducciones del siglo XIX— para mostrar cómo Güell adquirió fincas estratégicas que garantizasen un suministro de agua más seguro y potable. A partir de este rigor histórico, se formulan las hipótesis que definirán los criterios de actuación sobre las infraestructuras y servicios del parque, así como las bases y límites del proyecto básico y ejecutivo. Este enfoque permite no solo definir las líneas de actuación futuras, sino, lo que es más relevante, deducir qué criterios podría haber establecido el propio Gaudí si viviera hoy. Este ejercicio de “dimensionamiento mental” del arquitecto facilita la adaptación de las instalaciones a las condiciones actuales, preservando el patrimonio arquitectónico y cultural del Park Güell.
La segunda fase desarrolla el proyecto básico y ejecutivo de las infraestructuras y servicios de acuerdo con los criterios establecidos en la fase anterior. El ámbito de actuación incluye los sistemas de riego, saneamiento, energía, telecomunicaciones, alumbrado y monitorización.
Se implementa un sistema de saneamiento activo mediante técnicas de drenaje urbano sostenible (TEDUS) y sensores en tiempo real para proteger el patrimonio de posibles inundaciones. En cuanto al riego, se prevé la renovación integral de la red con sistemas de programación inteligente, el aprovechamiento de cisternas históricas (canalizando las aguas pluviales y las minas de agua existentes hacia los depósitos construidos por Gaudí) y el uso de telegestión para garantizar una gestión hídrica eficiente. En materia de alumbrado, se contempla la sustitución de todas las luminarias por tecnología LED con control centralizado, con el objetivo de mejorar la seguridad y reducir el consumo energético.
En relación con la generación energética, el Plan Director prevé dos escenarios de instalación fotovoltaica que podrían llegar a cubrir hasta el 194 % de la demanda anual del parque. También se incluyen puntos de recarga para vehículos eléctricos, integrados paisajísticamente en el entorno.
En materia de seguridad, se prevé la instalación de seis nuevas cámaras exteriores en los puntos de acceso más críticos (entrada Sant Josep, Pórtico de la Lavandera, escaleras y caseta de jardineros), manteniendo la coherencia con las cámaras existentes. Las nuevas cámaras panorámicas con sensores incorporados, y la sustitución de algunas cámaras tipo bullet (visión a larga distancia) por tipo domo (visión a corta distancia, pero con mayor precisión), permitirán automatizar el conteo de visitantes y garantizar el control de aforo, mejorando la seguridad y la capacidad de respuesta ante emergencias.
Para extraer la información relevante de las instalaciones, se prevé la implantación de un sistema de monitorización y análisis de datos en tiempo real a través de una plataforma basada en machine learning (inteligencia artificial). Esto posibilitará un mantenimiento predictivo, en lugar de reactivo, y una gestión eficiente de los recursos del parque.
Para diseñar una red de puntos de acceso wifi con cobertura óptima y homogénea capaz de sostener una comunicación continuada entre los equipos que permita el monitoreo de las instalaciones, también se incluye un estudio de señal de banda 5 GHz, basado en simulaciones que tienen en cuenta la topografía, la vegetación, la climatología y la morfología de los edificios.
En definitiva, todas las actuaciones han sido diseñadas para garantizar la mínima intervención sobre los elementos originales, respetando el legado de Gaudí y cumpliendo estrictamente con la normativa de protección patrimonial.