La planta de valorización energética de SIRUSA, situada en el polígono industrial Riu Clar de Tarragona, afronta una elevada demanda eléctrica para garantizar el funcionamiento continuo de la incineradora de residuos urbanos, con consumos punta que pueden alcanzar los 7,4 MW. Con el objetivo de reducir la dependencia de la red y reforzar la sostenibilidad operativa, SIRUSA impulsa un proyecto de autogeneración mediante fuentes renovables. Esta actuación representa un paso estratégico en su compromiso medioambiental y posiciona a la planta como referente en la integración de sistemas mixtos de energía renovable en entornos industriales.
Se redacta el proyecto ejecutivo y se lleva a cabo la dirección de obra para la instalación combinada de una planta fotovoltaica y una unidad de minieólica sobre la cubierta de la nave principal. El sistema fotovoltaico incluye 1.244 paneles de 380 Wp, distribuidos entre las dos vertientes de la cubierta (656 módulos en una y 588 en la otra), y conectados a cuatro inversores de 100 kW. La potencia total instalada es de 472,72 kWp.
En cuanto a la eólica, se instala un aerogenerador horizontal de 5 kW con tres palas, conectado a un inversor de 5 kW y montado sobre una torre de 18 metros. Su ubicación se determina a partir de un estudio de la dirección y frecuencia del viento mediante un diagrama de rosa de los vientos, situándolo en la zona con mayor intensidad y orientándolo contrariamente al flujo predominante para maximizar la captación de energía.
Ambas instalaciones se conectan a una nueva sala técnica ubicada bajo cubierta, que alberga los inversores, los sistemas de control y protección (SCADA) y un equipo de climatización para mantener condiciones térmicas estables. La conexión al sistema SCADA permite la monitorización y gestión en tiempo real, facilita el mantenimiento predictivo y optimiza el rendimiento global de la instalación.
En resumen, nivel operativo y medioambiental, el proyecto reduce el consumo de electricidad de la red, mejora la eficiencia del sistema, disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero y refuerza la autosuficiencia energética del complejo industrial.