La masía de Can Soler, situada en el barrio de Sant Genís dels Agudells y junto al Parque Natural de Collserola, representa un proyecto de referencia en la recuperación paisajística y en la dinamización social y ambiental de Barcelona. El ámbito ha sido objeto de una transformación profunda iniciada con el Plan de Barrios de 2018, con el objetivo de restituir el carácter rural, mejorar los caminos históricos y recuperar el uso agrícola tradicional. Con la implicación de vecinos, entidades y la Fundació Els Tres Turons, el espacio se convierte hoy en un conector verde entre ciudad y naturaleza y en un espacio de inclusión, educación ambiental y convivencia.
Se redacta un proyecto ejecutivo con el objetivo de rehabilitar y urbanizar los entornos de la masía para usos comunitarios, agrícolas y deportivos. La actuación sobre los entornos de la masía, diseñados por el despacho de arquitectura Espinàs i Tarrassó, aborda la resolución de problemas estructurales y de drenaje, y garantiza la dotación de servicios básicos para el correcto funcionamiento de los espacios.
El ámbito incluye zonas de huertos, caminos, espacios verdes, forestales y deportivos, y se sitúa en una cuenca hidrográfica de 62 hectáreas con fuerte pendiente, lo que condiciona técnicamente el proyecto.
En cuanto a la ejecución, se ha desplegado una red de saneamiento completamente separativa para gestionar de forma independiente las aguas pluviales y residuales. El sistema incluye un depósito de retención de 900 m³, un segundo depósito de filtrado bajo la pista polivalente, y colectores de gran tamaño adaptados a la morfología del terreno. También se han instalado nuevos pozos, imbornales y canales abiertas para recoger y conducir las escorrentías superficiales. A nivel de servicios, se ha incorporado una nueva red eléctrica y de alumbrado con tecnología LED eficiente y telegestionable, y una red de riego y fontanería para las zonas verdes y las fuentes públicas. Se prevé también una infraestructura para la futura conexión a redes de fibra óptica, con aplicaciones potenciales en comunicación, seguridad y control ambiental.
El conjunto de las actuaciones contribuye a una transformación sostenible e inclusiva del espacio. A nivel operativo, se resuelven los problemas derivados del mal drenaje y se mejora la accesibilidad y la seguridad. A nivel ambiental, se asegura una gestión eficiente de los recursos hídricos y energéticos, se favorece la biodiversidad y se prevé la escalabilidad futura de los servicios. De este modo, el proyecto consolida Can Soler como espacio de referencia para la educación ambiental, la inclusión social y la transición ecológica urbana.